En un acto realizado en el Golf de Villa Adelina, el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, anunció la incorporación de dispositivos de impacto disuasivo para los oficiales de la Patrulla Municipal, una nueva herramienta destinada a fortalecer la capacidad de intervención ante situaciones de riesgo.
En una primera etapa, el equipamiento será utilizado por los oficiales de las Brigadas de la Patrulla Municipal y luego se extenderá progresivamente al resto de las unidades de seguridad local.
“Son herramientas clave para incapacitar a delincuentes sin usar armas de fuego, dotando a nuestros oficiales de mayor capacidad de acción”, sostuvo Lanús durante la presentación.
Los oficiales que calificaron como operadores y portarán estos dispositivos menos letales fueron entrenados con base en un protocolo específico de actuación y recibieron una capacitación integral, teórica y práctica, para su correcta utilización en servicio de seguridad pública.
Todos fueron evaluados por un gabinete especializado mediante un exigente examen psicotécnico. La formación estuvo a cargo de instructores certificados por Byrna —empresa fabricante de este tipo de dispositivos— que capacitaron a directivos y responsables operativos de la Patrulla Municipal, quienes aprobaron las evaluaciones compuesta de ejercicios prácticos de tiro y resolución de escenarios de intervención en situaciones de riesgo.
El entrenamiento incluyó contenidos teóricos vinculados al uso racional y progresivo de la fuerza, protocolos de actuación, evaluación de amenazas y resolución de conflictos, además de prácticas de tiro, manipulación segura y ejercicios en escenarios urbanos simulados. Desde el Municipio señalaron que las capacitaciones continuarán de manera permanente y serán obligatorias para todos los oficiales que incorporen estas herramientas de letalidad reducida.
“Estas armas requieren preparación, criterio y entrenamiento constante. Por eso trabajamos con personal certificado y con nuestros equipos operativos para garantizar una implementación profesional y responsable”, señalaron desde la Secretaría de Seguridad local.

Se trata de dispositivos de letalidad reducida que utilizan proyectiles de impacto cinético y orgánico para prevención, control y reducción de riesgos. Según explicaron desde el Municipio, el objetivo es minimizar daños tanto para los vecinos como para los oficiales y los propios agresores.
Las armas pueden disparar proyectiles sólidos de impacto cinético y cargadores con disuasivo orgánico que, al fragmentarse, liberan una sustancia irritante similar al gas pimienta. Tanto las pistolas como las carabinas son de color naranja para facilitar su identificación y poseen un alcance operativo aproximado de 20 metros.
Desde la Comuna aclararon que estas herramientas no reemplazan a las armas de fuego —cuyo uso corresponde exclusivamente a las fuerzas policiales de la Provincia de Buenos Aires— sino que constituyen una instancia intermedia y escalonada para el control de situaciones violentas o agresiones.
La incorporación de este tipo de armamento ya cuenta con antecedentes en otros distritos y fuerzas de seguridad del país. Municipios como Vicente López, Escobar, Mar del Plata, Tres de Febrero y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires ya utilizan armas menos letales dentro de sus esquemas preventivos y operativos, especialmente en intervenciones urbanas y situaciones de alta conflictividad.
“Aunque la seguridad es competencia principal de la Provincia de Buenos Aires, desde el primer día asumimos el compromiso de hacernos cargo porque sabemos que es la primera preocupación de los vecinos. Vinimos a hacer las cosas de manera distinta y los resultados empiezan a verse”, afirmó el intendente, y continuó comentando sobre cómo funcionan: “Estas armas tienen una capacidad de alcance superior y permiten intervenir antes de llegar a una situación que requiera el uso de un arma de fuego”, explicó.
Además, Lanús, volvió a insistir en el reclamo por una fuerza propia para el distrito: “Toda la inversión y el equipamiento que venimos dando a nuestras fuerzas es porque queremos ser responsables de la Policía Municipal. Hace tiempo impulsamos una ley que habilite a los municipios grandes a contar con una policía local con verdadera autonomía, para disponer de herramientas reales y responder con eficacia a los vecinos”.
En ese sentido, el intendente detalló las características que busca para esta nueva fuerza local: “Queremos una policía municipal con unidad de mando bajo la autoridad directa del intendente, plena autonomía funcional y facultades disciplinarias propias. Además, planteamos que los oficiales tengan verdadero estatuto policial, incluyendo la facultad de portar armas de fuego”.
Finalmente, apuntó a un sistema coordinado pero con mayor poder de decisión territorial: “Creemos en un modelo integral entre fuerzas nacionales, provinciales y municipales con responsabilidades claras. Pero para que sea eficaz, debemos contar con atribuciones acordes a la responsabilidad que ya asumimos todos los días. Estamos trabajando para tener una policía de San Isidro”.
Para cerrar, Lanús destacó que el Municipio continúa incorporando herramientas aplicadas a la prevención del delito. Durante la actual gestión, se duplicó la cantidad de cámaras de vigilancia e incorporó tecnología de última generación para fortalecer el sistema de prevención. También avanzó en la consolidación del Anillo Digital, amplió el patrullaje preventivo y sumó más de 23.000 vecinos al programa “Ojos en Alerta”, mediante el cual los ciudadanos reportan situaciones sospechosas en tiempo real a través de WhatsApp.

Además, la administración municipal se prepara para inaugurar el nuevo Centro de Monitoreo y Operaciones Municipal (COM), que integrará el trabajo territorial de la Patrulla Municipal con el monitoreo centralizado para mejorar la prevención, la capacidad de respuesta y la distribución de recursos.
En paralelo, el Municipio avanza con la instalación de cámaras conectadas en tiempo real vía 5G en los móviles municipales, la incorporación de nuevos oficiales de seguridad, motos y la renovación de patrulleros para reforzar la unidad operativa.




