Un delincuente chileno buscado por tentativa de homicidio tras fugarse de un penal en su país, y sobre quien pesaba una alerta naranja de Interpol, había sido detenido en octubre por la Policía de la Ciudad con otro nombre y con una falsa nacionalidad peruana, por lo que la Justicia trasandina ya inició el proceso de extradición.
José Santos Torres Montecinos, alias “el chico Perry”, acusado por el delito de homicidio en grado de tentativa ante el uso de arma de fuego, fue protagonista en Chile del asalto a la residencia de un importante empresario de ese país, donde se llevaron una suma millonaria.
Montecinos había sido condenado por los delitos de robo con violencia, portación ilegal de arma de fuego y homicidio frustrado en abril de 2023, con fecha de cumplimiento para 2037, y se fugó del penal Colina 1 de Chile en octubre del 2024.
La pesquisa se originó tras una consulta del Servicio Penitenciario Federal sobre un ciudadano de nacionalidad chilena que era buscado en su país desde hacía más de un año y podría estar detenido en la Ciudad.
Recibida la solicitud, la Policía de la Ciudad, en el marco de tareas de cooperación y reciprocidad con fuerzas nacionales e internacionales, realizó una compulsa de sus sistemas y registros, poniendo el foco en personas extranjeras involucradas en hechos de robo.
En esa búsqueda se detectó un sumario por “Robo y privación ilegítima de la libertad”, en el que uno de los imputados figuraba con otra identidad y presunta nacionalidad peruana, pero cuya fotografía presentaba características similares a las del prófugo.
En aquel episodio, ocurrido el 2 de octubre del 2025, el personal fue desplazado por un robo en el barrio de Boedo, y al llegar, constató la fuga de los sospechosos por fincas linderas y luego por la vía pública, hasta que finalmente se logró la detención.
De acuerdo con el relato de los damnificados, tres hombres, dos chilenos y un peruano, habían ingresado al domicilio con el pretexto de concretar una venta pactada de un televisor, pero luego se tornaron agresivos, golpearon a las víctimas, las maniataron y exigieron dinero, hecho que fue interrumpido por el rápido accionar policial.
Con la confirmación de que el detenido correspondía al prófugo buscado en Chile, se activaron las comunicaciones pertinentes y ahora la Justicia chilena ya comenzó el proceso de extradición.




