La presentación fue realizada
La Justicia investiga una gravísima denuncia por presuntos abusos sexuales reiterados contra dos menores de edad en la localidad de Lanús Oeste, luego de una presentación formal realizada en la madrugada del lunes en una comisaría de la zona.
La denuncia fue radicada por la tutora legal de los chicos, una mujer de 30 años, quien tiene a su cargo a ambos menores en el marco de una medida de abrigo dispuesta por el sistema de protección de derechos de la niñez.
Según consta en el acta policial, la mujer se presentó ante las autoridades alrededor de las 3:10 de la madrugada y declaró bajo juramento, tras escuchar relatos espontáneos y reiterados de los niños sobre situaciones de extrema gravedad ocurridas en el pasado.
Los menores, de 11 y 9 años, se encuentran bajo resguardo desde octubre de 2025, cuando el organismo local de Niñez dispuso su alojamiento en un ámbito no institucional, ante un contexto familiar considerado de riesgo.
La medida fue posteriormente convalidada por el Juzgado de Familia N° 6 del Departamento Judicial Avellaneda–Lanús, en el marco de una causa por protección contra la violencia familiar.
De acuerdo a la denuncia, los hechos salieron a la luz durante una conversación informal mantenida entre la tutora y una de las niñas, quien comenzó a relatar episodios sufridos en su entorno familiar, que luego fueron ratificados y ampliados por su hermano.
Siempre según el relato incorporado al expediente, los niños describieron situaciones de abuso que involucrarían a personas de su círculo íntimo y convivencial, incluyendo vínculos familiares directos y allegados.
La denunciante explicó que los relatos no fueron aislados, sino que se repiten en distintos contextos cotidianos, como juegos, actividades recreativas o momentos de descanso, lo que motivó su inmediata decisión de acudir a la Justicia.
Ante la gravedad de lo manifestado, la presentación fue caratulada como violencia familiar, activándose los protocolos correspondientes para este tipo de delitos, que incluyen intervención judicial, evaluación psicológica y acompañamiento interdisciplinario.
Fuentes vinculadas al caso señalaron que los testimonios deberán ser evaluados mediante entrevistas en Cámara Gesell, a fin de preservar la integridad emocional de los menores y garantizar la validez procesal de sus declaraciones.
La causa quedó en manos del fuero competente, que deberá determinar responsabilidades penales y disponer eventuales medidas cautelares respecto de las personas mencionadas en la denuncia.
Desde el entorno judicial remarcaron que se trata de una investigación en curso y que, por la sensibilidad del caso y la edad de las víctimas, se mantiene bajo estricta reserva de identidad.
Los niños continúan bajo protección del sistema de niñez y reciben acompañamiento profesional, mientras avanza el proceso judicial.
Este tipo de denuncias vuelve a poner en foco la importancia de la detección temprana, la escucha activa y la intervención del Estado ante cualquier indicio de vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes.
La investigación continúa.




