Un violento episodio de inseguridad volvió a golpear este jueves por la tarde-noche al sur del conurbano bonaerense, cuando una familia fue víctima de un robo comando dentro de su propia vivienda.
El hecho ocurrió cerca de las 19.40, en un domicilio ubicado sobre la calle Illia al 1400, jurisdicción de la comisaría 2ª, en una zona residencial donde los vecinos aseguran que hasta hace poco reinaba cierta tranquilidad.
Según el parte oficial, la víctima principal es un hombre de 50 años, gerente de la Lotería bonaerense, quien al momento del ataque se encontraba en su casa junto a su esposa y su hijo.
De acuerdo a la reconstrucción inicial, al menos cinco delincuentes ingresaron de manera sorpresiva al inmueble y lograron reducir rápidamente a todos los ocupantes.
Los asaltantes actuaron con extrema coordinación, distribuyéndose por los distintos ambientes de la vivienda mientras mantenían bajo amenaza a la familia.
En cuestión de minutos revisaron habitaciones, cocina y espacios comunes, buscando dinero, objetos de valor y cualquier elemento que pudiera ser fácilmente trasladado.
Las víctimas no opusieron resistencia y permanecieron inmovilizadas durante todo el procedimiento delictivo, en un contexto de alta tensión y temor.
A pesar de la violencia del hecho, ninguna de las personas resultó herida, aunque quedaron visiblemente afectadas por la situación vivida.
Tras concretar el robo, los cinco sospechosos escaparon del lugar con pertenencias, sin que hasta el momento se haya precisado oficialmente el botín sustraído.
Minutos después arribaron móviles policiales alertados por el sistema de emergencias, iniciándose un operativo de rastrillaje en la zona para intentar dar con los responsables.
También tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción N°5 de Lanús, que dispuso las primeras medidas judiciales y ordenó avanzar con la investigación.
Personal especializado fue convocado para realizar tareas periciales en el domicilio, aunque finalmente la víctima manifestó su decisión de desistir del trabajo científico en el lugar.
Ese dato quedó asentado en el acta correspondiente, aunque la causa continúa abierta bajo la carátula de robo agravado.
Mientras tanto, los investigadores trabajan en el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas del barrio.
También se intenta determinar si los delincuentes contaban con apoyo logístico externo o si llegaron caminando, una modalidad cada vez más utilizada para evitar ser detectados.
Fuentes del caso indicaron que no se descarta que el ataque haya sido previamente planificado, debido al número de participantes y la rapidez con la que actuaron dentro del inmueble.
No se descarta que en las próximas horas se ordenen allanamientos o se produzcan avances en la identificación de los sospechosos.
Desde el entorno de la víctima señalaron que el impacto emocional fue fuerte, especialmente para el menor que presenció toda la secuencia.




